
¿Buscas una receta de tarta de queso fácil de hacer y muy rica? Pues tienes que probar esta tarta de ricotta y chocolate. Queda muy cremosa, lleva pocos ingredientes y no te harán falta más que unas varillas para prepararla. Toma nota de la receta.
Receta de tarta de ricotta y chocolate
Existen muchas recetas de tartas de queso: más cuajadas, más suaves, más intensas… Su textura y sabor depende del tiempo de horno que le demos y, sobre todo, del tipo de queso que usemos. Si bien es cierto que las que llevan queso untable, tipo la tarta de la Viña, quedan muy bien, no es el único queso que podemos usar.
A mí, particularmente, me encantan las tartas de queso ricotta, un queso de origen italiano suave, cremoso y con un sabor más pronunciado que el clásico Philadelphia. Además, a diferencia del queso para untar, aporta una textura algo más consistente. En resumen, que si te preguntas si la ricotta es buena para la tarta de queso, te diré que sí, que es una elección excelente.
¿Y cómo podemos hacer aún más goloso este postre? Pues muy fácil: añadiéndole unas gotas de chocolate negro. También puedes hacerlo con chocolate con leche o blanco, pero creo que el negro queda especialmente bien. El resultado es una tarta de ricotta y chocolate para chuparse los dedos.
Más abajo te lo repito, pero en esta receta es importante el procedimiento para mezclar los ingredientes. Si quieres que tu tarta de queso ricotta y chocolate quede como en la foto, tienes que usar unas varillas. Si la haces con una batidora o robot de cocina, la mezcla queda demasiado licuada y las pepitas de chocolate se irán al fondo durante el horneado. En cambio, usando varillas, la crema tendrá la consistencia suficiente para sostener las pepitas y que queden bien repartidas por toda la tarta.
Ingredientes para hacer tarta de ricotta y chocolate
- 4 huevos M
- 200 g de azúcar blanca
- ralladura de 1/2 naranja
- 800 g de queso ricotta
- 45 g de harina fina de maíz (maicena)
- 200 g de gotas de chocolate negro

Cómo hacer pastel de ricotta y chocolate
- Para que los ingredientes se mezclen bien, acuérdate de que todos estén a temperatura ambiente. De lo contrario te constará un poco que se integren.
- Lava muy bien la naranja, mejor con un cepillito, y ralla la mitad de su piel. Procura llevarte solo la parte coloreada.
- En un cuenco amplio, bate los huevos con el azúcar hasta que más o menos esté disuelta. Como te decía antes, usa un batidor manual de varillas.
- Incorpora la ralladura de naranja y bate otro poquito.
- Ahora trabaja un poco el queso ricotta con un tenedor, por ejemplo, con el fin de hacerlo más cremoso y que se mezcle mejor.
- Añade un poco del queso ricotta a la mezcla y bate con las varillas hasta que no veas grumos. Repite el proceso hasta haber añadido todo el queso. Lo hacemos así para deshacer con mayor facilidad los posibles grumos.
- Tamiza la harina fina de maíz o maicena, como la quieras llamar, y vuelve a mezclar.
- Incorpora las pepitas de chocolate y mezcla con una espátula.
- Arruga una lámina de papel de horno y mójala con agua ligeramente para hacerla más flexible. Cubre con ella tu molde y vierte la mezcla dentro.
- Hornea la tarta a 170º durante unos 50 minutos. Si te gustan las tartas de queso poco cuajadas, con 40 minutos tendrás suficiente.
- Cuando esté lista, saca la tarta del horno. Verás que se deshincha un poco, pero no te preocupes porque esto ocurre con todas las tartas de queso.
- Deja enfriar y degusta esta tarta de ricotta y chocolate cremosa y tan fácil de hacer.



Molde para hacer esta tarta de ricotta y chocolate
El molde que yo he usado es un molde de Lékué de 23 cm de diámetro. Es un molde ideal para hacer tartas de queso porque las podemos servir directamente en su plato de cerámica. Si quieres que la tarta te quede un poco más alta, puedes usar un molde de 20 cm de diámetro. En ese caso, te aconsejo alargar el tiempo de horneado unos 5 minutos.

Consejos para hacer tarta de queso ricotta con chocolate
Puedes decorarla con azúcar glas por encima, pero no le hace falta mucho más, ya que el chocolate negro, junto a las notas cítricas de la naranja, ya aportan suficiente intensidad de sabor.
El tiempo de horno es aproximado. Este depende de cómo sea tu horno, del tamaño del molde, del punto que te guste en las tartas de queso… Recuerda que en las tartas de queso la prueba del palillo no es muy fiable, pues si este sale completamente limpio, lo más probable es que la tarta esté demasiado cuajada.
Las tartas de queso suelen estar más ricas si se dejan reposar un tiempo en la nevera. Sin embargo, en este caso, te recomiendo degustarla cuando aún no se ha enfriado del todo, ya que las pepitas de chocolate estarán aún medio derretidas. Ahí es cuando más buena está.
Eso sí, una vez hayas servido las porciones que necesitas, deberás guardarla en la nevera, preferiblemente tapada para que no adquiera olores. Tu tarta de ricotta y chocolate negro aguantará unos 2 días en perfectas condiciones.
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Qué pintaza tiene la tarta. Precisamente esta semana he hecho tu bizcocho de limón y queso ricotta y también es una receta muy buena. En mi casa ha encantado